Por ahí dicen que la vida es lo que sucede mientras estás ocupado planeando otras cosas, hoy tuve la oportunidad de ir a platicar con una amiga de hace muchos años que se va a ir a Puerto Vallarta a vivir por una oferta de trabajo, probablemente esta sea la última vez que la vea en mucho tiempo. Siboney me platicó sobre tener una preocupación, incertidumbre de no saber que es lo que va a pasar una vez que esté allá, para mi ella es un claro ejemplo de la frase con la que inicié esta columna, ella recibió la oferta de trabajo y tuvo muy poco tiempo para decidir si irse o quedarse, además fué una oferta que recibió cuando ella menos lo espero, eso nos hizo pensar...
¿Cuál es la forma correcta de tomar decisiones?, ¿rápidamente, detenida y detalladamente? o simplemente agarrar el toro por los cuernos y decir; -¡Vá, lo hago!. Esto lo podemos trasladar a varios aspectos de la vida, en nuestra larga plática nos pusimos a pensar si en realidad la vida es una serie de decisiones que se tienen que tomar con diferente intensidad, unas necesitan ser más rápido que otras, otras más lentas, pero en realidad, ¿Hay alguna forma de tomar una desición que nos asegure tener resultados satisfactorios? Es dicho por algunos que "El que no arriesga no gana" pero ¿Qué pasa cuando el que arriesga pierde el doble de lo que aspostó? Creo que es algo que nunca podremos saber si no lo hacemos, y al final del día esto sólo nos hace aterrizar en la realidad y darnos cuenta que hay cosas que tenemos que hacer, nos gusten o no, hay cosas que hacemos porque nosotros así lo decidimos, y hay cosas que simplemente no queremos hacer. ¿Debemos pensar demasiado en las consecuencias de nustros posibles actos? o ¿Simplemente vivir la vida como viene y dejar fluir?.
Siboney: de verdad espero que te vaya MUY bien en la nueva vida que vas a empezar, y se te va a extrañar, mucha suerte.